Por Alma E. Muñoz / La Jornada

México, DF. La organización vasca Sortu y la mexicana Fundación para la Democracia condenaron la deportación de Asier Altuna y Floren Aoiz, integrantes de aquella agrupación independentista.

En un comunicado, la fundación que encabeza Cuauhtémoc Cárdenas sostuvo que actos como los ocurridos “refuerzan la falta de libertad y democracia que ha mermado la política internacional de México.

“Este tipo de deportaciones selectivas, en el marco de un encuentro de política internacional (Foro de Sao Paulo) sólo profundizan la imagen autoritaria del actual gobierno, y deja lugar a sospechas en torno a su obediencia ciega al gobierno español, incluso en contra de los esfuerzos internacionales por lograr una paz verdadera”.

En su pronunciamiento, exigió al gobierno mexicano que dé a conocer los motivos de la deportación de Altuna y Aoiz, así como garantías para próximas visitas de ciudadanos vascos a México.

“Como Fundación para la Democracia formamos parte de la campaña internacional Por la paz en el País Vasco, libertad a Otegi –dirigente de Sortu- y a todos los presos vascos, integrada por distintas personalidades a nivel mundial como el sudafricano Desmond Tutu, el uruguayo José Mujica, Cuauhtémoc Cárdenas, Gerry Adams entre muchos otros. Y somos impulsores, junto con otras organizaciones, del proceso de solidaridad con la Hoja de ruta para la paz firmada en Aiete en 2011”.

Por ello, “manifestamos nuestro desconcierto por el hecho de que Altuna y Aoiz fueron detenidos sin explicaciones, separados y aislados en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México donde permanecieron casi un día para luego ser deportados sin información y por vuelos diferentes hacia Madrid”.

En Pamplona, la portavoz de Sortu, Amaia Izko, dio una conferencia de prensa, acompañada de Asier Altuna y Floren Aoiz para denunciar que fueron detenidos y deportados sin ninguna explicación ni documento que diera cuenta de los motivos.

Sortu informó que manifestará su molestia por la actitud incomprensible de las autoridades de México, tanto por la vía de la embajada mexicana en Madrid, como a través del propio Foro de Sao Paulo.

Apuntó que si los representes vascos no fueron los únicos a los que se les negó el visado de entrada al país, como les informaron organizadores del encuentro ,“estaríamos ante una ataque claro al propio Foro de Sao Paulo de parte del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que, como es conocido, mantiene estrechos lazos con el presidente español, Mariano Rajoy, con la política represiva del PT”.