Hace unos días integrantes de la Fundación para la Democracia hicimos una visita a Villahermosa, Tabasco para reunirnos con jóvenes que están haciendo trabajo político en diferentes espacios dedicados a temas como: de juventud, feminismo, planeación urbana, tecnología cívica e innovación.

Tanto en la reunión de trabajo organizada por compañeros de Es Posible y Ciudad Verde, pudimos intercambiar opiniones con participantes de diversas organizaciones como: la agenda 2030 Tabasco, la iniciativa “Del otro lado del rio” en la colonia Las Gaviotas, Codeando Villahermosa (civic hack), Comprometidos con la Tierra, Sábado de Rodada, RIE y Hackaton, entre otras.

Los diálogos estuvieron impregnados por un ambiente genuino de propuestas para generar acciones enmarcadas en una ruta de reconstrucción de la democracia: Acciones y prácticas que incluyan un método pedagógico que contengan una capacidad de construir otra narrativa que no se quede en una semántica potente sino que logremos construir un fuerza política de transformación profunda.

Se habló con una generación que quiere ocupar los espacios y participar políticamente, pero que vive todos los días agravios de un sistema desigual, donde sus vías son la ocupación de espacios institucionales y las candidaturas sin partido, también ven necesaria la organización horizontal para recuperar lo común y entender que la solución no esta en una sola persona, sino en el espacio colectivo para construir horizontes compartidos.

Una de las conclusiones fundamentales del día de actividades fue que habitar la política en todos los puntos cardinales es un concepto que hay que dotar de contenido mediante la activación colectiva que nos permita hacernos cargo de lo común y ocupar lo deshabitado.