Julia Gugerli Lazos

“Quiero tomar un momento para voltear a ver a cada uno de ustedes, porque aquí hemos compartido batallas y nos hemos acompañado en las luchas”. Con esta emotiva frase nos recibió Frank Aguirre junto a Jacob Aviña en la Casa Katz el pasado jueves 15 de marzo.  Nos platican de sus libros recientemente publicados y de su trabajo para ser candidatos independientes en sus localidades y conformar plataformas colectivas para involucrarse en diversos temas políticos y sociales.

Frank Aguirre, médico radicado en La Paz, Baja California Sur, nos abre los ojos ante la importancia de recuperar el espacio público y el derecho a la movilidad en su libro “La calle es nuestra”. Él ahora está en la contienda para ser candidato a diputado local, porque así como nuestro compañero de Tabasco, opina que “Si no eres tú: ¿quién? Si no es ahora: ¿cuándo?”

Con una corriente teórica marxista, su obra analiza el despojo neoliberal del territorio mexicano. Se centra sobre todo en la privatización de la calle, a la cual ya sólo se puede acceder si se posee un coche. Es por ello que él ve una lucha de poder entre el peatón y el automovilista, en la cual la política del cemento lleva la vanguardia. Es tan así, que la mayor causa de muertes en jóvenes menores de 35 años, son accidentes viales.

Jacob Aviña, quien en un inicio estudió para ingeniero, se rehusó a sentarse con los brazos cruzados frente a la situación de su estado. Es por ello que decidió motivar a los jóvenes tabasqueños a involucrarse en la política escribiendo. Su libro titulado “Política para Millennials” es una declaración en lenguaje coloquial de un ciudadano común quien busca participar activamente en la política. Su pregunta clave es ¿cómo involucrar a los jóvenes? Le da un valor especialmente alto por la fuerza demográfica que representa la nueva generación.

Aunque en su momento recupera la importancia de la memoria histórica, Jacob no descubrió la riqueza del diálogo intergeneracional hasta participar en Por México Hoy: “Por México Hoy engloba las luchas para construir la mayoría social que tanto se necesita en el país”.

Es indispensable cambiar el sentido común de la sociedad mexicana

Ahora más que nunca, cree indispensable cambiar el sentido común de la sociedad mexicana. Para eso considera necesario entender cómo funciona la política, y así involucrarse directamente en la disputa por el poder político. Dentro del cual, la articulación de movimientos sociales y organizaciones civiles debe ser una prioridad. Las nuevas generaciones deberían de usar la política como herramienta para el bien común.

Presentes en la discusión de estos dos libros estuvieron activistas de diversos colectivos del país así como miembros fundadores de Por México Hoy.  Alejandro Encinas, felicitó la iniciativa de escribir y registrar la experiencia de jóvenes haciendo política local,  ya que permite el desarrollo de una reflexión debatible útil para otros esfuerzos. Propuso,  no dejar de lado el debate ideológico, ya que las ideologías muestran el orden de preferencia de los valores que se defienden.

Christian Poot, miembro de Por México Hoy en Quintana Roo, mostró su emoción por saberse incluído en el tejido de las redes de la plataforma, pero pidió  llevar estas discusiones a muchos más jóvenes de otras latitudes del país. A lo cual Frank respondió explicando el funcionamiento creativo de su proyecto “Dímelo en la calle”, que busca acercarse a las personas saliendo de su propia caja de eco. Cree que regresando al barrio y profesionalizando los movimientos sociales, se puede mantener los pies en la tierra y darle mayor voz a los que ahora no la tienen. Jacob agregó lo valioso que es juntar a personas con mentalidades parecidas y con ganas de provocar un cambio. Así es como surgió el grupo Es Posible en Tabasco: “No nos podemos quedar esperando a que las instituciones resuelvan los problemas que enfrentamos, sino que hay que encontrar maneras creativas de encararlos nosotros mismos. Estas maneras determinan la clase de poder político que se va a ejercer”, señaló.

Carlos Lavore también apreció el arte de escribir, sobre todo porque se debe pensar más para poder escribir que para hablar. Nos invitó a ver el lado positivo de las luchas sociales, ya que es muy desalentador decir que hay más de 500 conflictos en el territorio nacional actualmente, pero viéndolo desde otro ángulo, eso también significa que hay 500 propuestas de lucha en México.

Las nuevas generaciones deberían de usar la política como herramienta para el bien común.

Tomando las palabras de Poot, el jueves estuvimos presentes de una península del país a la otra, y todavía hay mucho qué hacer en medio. A pesar de los peligros a los que se enfrentan por alzar la voz, tanto Frank y Jacob como todos los presentes, creemos firmemente en la responsabilidad social de involucrarse políticamente. Ha habido muchos luchadores sociales que ya no están con nosotros, y se lo debemos a ellos y a nuestro país seguir luchando.

Félix Hernández Gamundi nos recuerda que “la memoria nos dará los principales cimientos de nuestro proyecto”, pero de ahí en adelante es trabajo de las nuevas generaciones volver a habitar a la política para recuperar su futuro y resignificar el valor de ser activos políticamente.