Jueves 20 de marzo, 2014

Nota informativa de la Mesa 2: “Perspectivas económicas para México”, de Alejandro Álvarez Béjar

Durante la segunda sesión del ciclo “Los cambios estructurales y la disputa por la nación”, Alejandro Álvarez Béjar sostuvo que el país enfrenta “desequilibrios económicos insostenibles” que no siempre se quieren ver o aceptar por la clase política. Por el contrario, dijo, en vez de resolverlo con medidas efectivas, justifican reformas estructurales argumentando ampliar el empleo y mejoras en la economía sin explicar cómo es que se logrará, pues todas modificaciones están orientadas a la desestructuración de la economía.

A decir de Álvarez Béjar el país recibe los impactos negativos de las crisis globales, principalmente de la desaceleración de China y Estados Unidos, debido a la falta de diversificación de nuestros socios comerciales y de una política económica que se sustente en la productividad más que en la competitividad”.

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Por ahora, consideró el profesor de la Facultad de Economía, el país enfrenta una situación de gobernabilidad mediática sustentada en los medios y un “pacto por México” que pone en crisis las instituciones y al poder legislativo, sin embargo la caída del Producto Interno Bruto y la destrucción de capital que ello implica traerá complicaciones severas para la economía nacional.

Una muestra de la crisis que se avecina son el medio millón de casas del Infonavit que permanecen abandonadas por falta de capacidad de las familias para seguir cubriendo el costo mensual de la vivienda. Ello, dijo, afectará a los bancos y a los créditos de tal manera que podríamos llegar, incluso, a tener una burbuja inmobiliaria como la que desencadenó la crisis del 2008 en Estados Unidos.

Otro indicador preocupante lo constituye el sobreendeudamiento de 8 entidades federativas, Coahuila, Michoacán, Estado de México, entre otras, que dependen de las transferencias de la federación y enfrentan el riesgo de caer insuficiencia del gasto con las graves implicaciones que ello tendría para el desempleo y el consumo interno.

La caída del nivel de las reservas prevista debido a la reforma energética recién aprobada, las corrientes de inversión extranjera en portafolios financieros que en cualquier momento pueden salir del país, y las ganancias de empresas extranjeras situadas en México pero cuyos capitales fluyen de manera transnacional, constituyen elementos que debilitan la capacidad del país para planear y diseñar una economía que de seguridad a las y los mexicanos.

Por ahora, concluyó, es urgente orientar la lucha de las fuerzas popular a la defensa y rescate de lo público y de todos aquellos bienes y recursos naturales en los que se sustenta en el desarrollo nacional.